Note de www.elmostrador.cl Fuente: Newsletter Aquí Coquimbo
Un certificado de la Tesorería General de la República (TGR), emitido el 13 de marzo de 2026, acredita una deuda tributaria por $1.250.708.358 a nombre de Susana Benita del Carmen Collao Castillo, ex propietaria de la famosa Botillería Luigi en La Serena. El monto, acumulado desde 2015 al 2016 es por impuestos, multas e intereses, se mantiene vigente sin registro público de cobro efectivo, mientras el negocio continúa operando bajo una estructura societaria distinta.
Pero eso no habría sido todo, según pudo recabar este medio www.laregionestrella.cl también hubo otro cobró de más de 1600 millones de pesos por conceptos de no pago de impuestos e intereses (ver foto)
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De acuerdo con el certificado de la TGR, la deuda se encuentra radicada en la figura de Susana Collao, quien fue titular legal del negocio hasta el 2018. Sin embargo, actualmente ya no tiene participación en la negocio, el actual dueño- su hijo Luigi Beretta Collao- a través de otra empresa, “Comercializadora Luigi Licores Limitada” es el total propietario de la famosa botillería y distribuidora Luigi.
Pese al tiempo transcurrido, más de una década desde el inicio de la acumulación de la deuda, no existen antecedentes públicos que den cuenta de embargos, remates u otras medidas de cobro forzoso proporcionales al monto adeudado.
Hasta el cierre de esta edición, ni la Tesorería General de la República ni el Servicio de Impuestos Internos (SII) respondieron consultas sobre las acciones específicas realizadas en este caso.
Una historia de poder y conflictos
Luis Gino Beretta Kiekebusch es hijo de inmigrantes italianos y madre francesa. Llegó a la Región de Coquimbo en los años ochenta, proveniente desde Valparaíso. Beretta inició su negocio con la venta de hielo y licores, transformándose con el tiempo en el distribuidor más relevante de la zona. Aunque él manejaba la operación, el negocio siempre permaneció legalmente a nombre de su entonces esposa, Susana Collao.
Sin embargo, la historia familiar ha estado marcada por la tragedia. Luigi Beretta Collao, el hijo y actual dueño del negocio, protagonizó dos accidentes fatales que conmocionaron a La Serena. Ocurridos a inicios de los noventa, siendo él aún menor de edad, se vio involucrado en una colisión frente al terminal de buses donde fallecieron tres personas. Años más tarde, un segundo atropello bajo su responsabilidad terminó con otra víctima fatal.
La “ingeniería” tributaria y la nueva empresa
La bonanza de la distribuidora comenzó a resquebrajarse en 2016, cuando la familia enfrentó la realidad de una deuda masiva ante el SII. Ante la inminencia de acciones legales, se habría orquestado una maniobra jurídica para proteger el patrimonio. En 2018 se fundaron dos sociedades: Distribuidora Luigi Licores Limitada y Comercializadora Luigi Licores Limitada. En esta última, Susana Collao retuvo inicialmente solo un 10% de los derechos, mientras su hijo Luigi concentró el 65%.
El movimiento definitivo ocurrió el 13 de agosto de 2019. Susana Collao vendió la totalidad de sus derechos sociales a su hijo por la suma de $ 10 millones. Con esta transacción, la deudora de los $ 1.250 millones desapareció legalmente del negocio, dejando a Luigi Beretta Collao con el 75% de la propiedad, y a su padre, el resto, ambos como únicos socios.
En 2025, el padre le vendió el resto al hijo. Así, Luigi Beretta Collao hoy es el propietario absoluto de la distribuidora y venta de licores Luigi.
“Fue un fraude”
En conversación con Aquí Coquimbo, Luis Beretta calificó la estructura legal actual como una “venta ficticia”. El fundador asegura que la factura de $ 10 millones no refleja la realidad de las bodegas: “Había al menos $ 250 millones en mercadería. Plata por medio no hubo, fue un fraude al fisco”, sentenció.
Beretta ha escalado sus críticas hacia la TGR y el SII, afirmando que ha conversado con directivos institucionales en múltiples ocasiones sin éxito. Sugiere que la inacción, que persiste hasta abril de 2026, podría responder a influencias indebidas, “por amistad hubo plata por medio… con plata se mueve el mono”. Además, denunció que se habría proporcionado una dirección falsa en la calle Valentín Letelier para evitar notificaciones, a pesar de que la deudora residía sobre el mismo local comercial en La Serena.
Sin embargo, el mismo Luis Beretta reconoce que se ha notificado a Susana Collao, pero no sabe si por la Tesorería o el Servicios de Impuestos Internos, pero reclama que en rigor no ha pasado nada.
Según el padre, el traspaso de derechos de 2019 presenta características propias de un contrato simulado o una maniobra de alzamiento de bienes. Considera él que resulta técnicamente sospechoso que una participación en una de las distribuidoras con mayor facturación de la región se haya transado en apenas $10 millones, pagaderos en cuotas, cuando el negocio físico operaba con inventarios que superaban los $ 250 millones.
Esta “venta” habría permitido que la deudora original se desprendiera de su último activo legal justo cuando su morosidad ya era estratosférica, blindando la continuidad del local bajo un nuevo RUT y dejando al Estado sin patrimonio que ejecutar.
Sumado a la deuda histórica, el fundador asegura que, desde la creación de la “Comercializadora” en 2018 y su posterior transformación a SpA, el negocio tributa montos que no corresponden a su realidad comercial, estimando que la distribuidora debería pagar mensualmente entre $ 2 y 4 millones. “Es cosa de ver las compras y las ventas; hay veces que compran más de lo que venden. Aquí están -hablando bien en chileno- cagando al fisco todos los meses“, disparó el patriarca, quien solicitó una auditoría profunda de las tres razones sociales que han operado el local para frenar lo que califica como un perjuicio sistemático al Estado.
Luis Beretta además agrega, que él hace un tiempo atrás se acercó a la botillería a decirle a su hijo que pagara los impuestos, porque según él relata seguía en la empresa nueva no pagando impuestos, pero el padre relata que fue agredido por su hijo, “él me pego, me agredió y me llevaron preso a mi, ni siquiera carabineros me llevó a constatar lesiones, tampoco carabineros pidió el registro de cámaras que hay dentro de la botillería, fue todo injusto, fuera de la ley”, señala Luis.
La voz de un experto
Aquí Coquimbo se contactó con el abogado Raúl Martínez, experto en derecho tributario.
En su análisis técnico, Martínez destaca que el Servicio de Impuestos Internos (SII) cuenta con facultades preventivas para impugnar transacciones que no se ajusten a la realidad del mercado:
“Cuando se realiza una enajenación que pudiese suponer un ánimo de dilución patrimonial, el SII cuenta con la facultad de tasación del artículo 64 del Código Tributario. Este instrumento permite al organismo tasar el precio fijado por los contribuyentes cuando dicho valor difiere notoriamente de los valores normales de mercado. Si un precio dista considerablemente de lo pactado por personas no relacionadas, esa situación afecta las bases imponibles, erosionándolas en perjuicio del interés fiscal“.
Respecto de la venta de derechos por $ 10 millones a un familiar directo, Martínez advierte que esto también podría ser perseguido bajo la Ley sobre Impuesto a las Herencias, Asignaciones y Donaciones:
“Un contribuyente con activos relevantes puede tener el incentivo de diluir su patrimonio en favor de sus futuros herederos vía una planificación que persiga este fin. En estos casos, el SII puede legítimamente combatir la elusión, ya que se podría estar frente a una base imponible disminuida de forma artificial“.
Finalmente, el experto explica que el “escudo” de las nuevas sociedades (Limitadas o SpA) no es impenetrable frente a una deuda de $ 1.250 millones si se logra demostrar un abuso de la personalidad jurídica: “Existen instituciones que los tribunales han utilizado de forma excepcional, como la doctrina del levantamiento del velo corporativo. (…) A nivel penal, también existe la figura del otorgamiento de contrato simulado en perjuicio de un tercero, cuya finalidad es dotar al acreedor fiscal de facultades legales para evitar los efectos nocivos de conductas que busquen eludir obligaciones“.
La defensa de Luigi Beretta: “No existe deuda ni sucesión de negocios”
Ante los antecedentes expuestos, la defensa de Luigi Beretta Collao -el abogado Lucas Martínez- fue categórica en señalar que su cliente no mantiene ni ha mantenido deuda alguna con el fisco, lo que hace extensivo a todas las sociedades en las que participa. El representante legal aclaró que la actual Sociedad por Acciones (SpA) que explota la distribuidora se constituyó en 2018 con aportes de capital pagados íntegramente en efectivo, según consta en el Registro de Comercio de La Serena, descartando cualquier tipo de “sucesión” respecto a un negocio anterior.

