Las flores requieren de polen y abejas para lucir su belleza, asimismo, la música y sus exponentes necesitan de su público, visibilidad y espacios para que sigan haciendo lo mejor que saben hacer. Bajo esa premisa nace Síndrome de Polinización, una revista musical que busca tener un registro de fechas, lanzamientos y talentos locales del circuito independiente de la Región de Coquimbo.
La iniciativa comenzó en 2024, luego de que Cristóbal Clavería realizará una cobertura de un show donde se presentó junto a su antigua banda, Tenis Regional, compartiendo escenario con otros proyectos locales. Al revisar el resultado final, sintió que el contenido no reflejaba la calidad y el nivel de la escena. Esa experiencia le permitió identificar una carencia: no existía un medio regional enfocado en documentar las tocatas y otorgar el espacio y reconocimiento que merecen los artistas independientes.
A partir de esta necesidad, Cristóbal compartió la idea con su grupo de amigos y desde entonces, Síndrome de Polinización se ha consolidado como una revista integrada por cinco personas que, durante los últimos dos años, ha dedicado su trabajo a cubrir eventos musicales y fortalecer el registro de la escena local.
Sin embargo, el crecimiento de la música independiente enfrenta importantes desafíos. Según comenta Cristóbal, uno de los principales problemas está relacionado con la falta de espacios adecuados para la realización de conciertos. “El mayor problema son las condiciones precarias para tocar y la evidente falta de espacios para presentarse, los centros culturales son difíciles de conseguir y los locales disponibles usualmente son bares que cobran bastante caro por realizar una fecha o simplemente no prestan el espacio por no tener fe en el nicho al que pertenece la escena local”.
A esta problemática se suma la dificultad que generan los horarios en que habitualmente se realizan las presentaciones. “Usualmente los show se realizan a partir de las 22:00 hrs, horario que desfavorece un poco debido a la hora nocturna en la que se vuelve complicado regresar a casa por temas de locomoción e inseguridad considerando que gran parte del público son menores de edad. No hay centros culturales que se prestan para realizar estas instancias y no existen lugares lo suficientemente centralizados para hacer las tocatas”, destaca Cristobal.
Pese a las dificultades, el trabajo de Síndrome de Polinización continúa funcionando como un puente entre los artistas y el público, documentando la historia de una escena que sigue creciendo y buscando nuevos espacios.
Quienes quieran que la revista cubra una fecha, lanzamiento o actividad musical pueden contactarlos a través de su correo: sindromedepolinizacion@gmail.com
Imagen realizada por Joaquín Barrios.

