Como región, llevamos muchos años luchando contra una sequía estructural, arraigada tanto en el consumo humano como en el uso agrícola. Somos víctimas de un déficit hídrico prolongado, con precipitaciones persistentemente bajo la norma y caudales reducidos a niveles históricamente críticos. Incluso podríamos considerarnos, abiertamente, en un proceso de desertificación.
El Diagnóstico
Las precipitaciones invernales no han logrado recuperar los caudales debido a una tendencia a la baja. A pesar de eventos puntuales de alta precipitación, no ha sido posible recargar los reservorios más allá de una mejora momentánea. Asimismo, la baja acumulación de nieve durante los inviernos disminuye el aporte sostenido durante el verano; estos ingresos resultan insuficientes para paliar el déficit acumulado y compensar la alta tasa de evaporación.
Estado de los Embalses
Esta situación nos obliga a evaluar el estado de nuestros principales defensores: los embalses. El escenario es crítico, especialmente en las cuencas del Elqui y Limarí, donde los embalses principales se encuentran entre un 8% y 15% de su capacidad total.
¿Qué podemos hacer ante el poder de la naturaleza? > Aunque poco podemos hacer frente al clima, existen variables que sí están bajo nuestro control.
Hacia una Gestión Inteligente
La sequía crónica genera una alta incertidumbre para agricultores y ciudadanos. Ante esto, es imperativo mejorar la gestión de acuíferos y cuencas, aumentar la tecnificación y buscar soluciones alternativas.
Medidas a nivel predial:
- Uso de sondas y equipos de telemetría.
- Implementación de riego deficitario controlado.
- Impacto: Estas acciones pueden reducir el consumo entre un 20% y 40% mediante la tecnificación.
Compromiso Regional
Lo más importante son las medidas de alcance regional que aseguren el futuro del consumo hídrico y agrícola para los habitantes de la región. Actualmente, diversos actores regionales e instituciones gubernamentales están tomando medidas para combatir esta crisis a corto y mediano plazo.
Escrito por Bruno Carmona, Ingeniero Agrónomo de la Universidad de Chile, experto en calidad de fruta de exportación.

