La Fiesta de la Vendimia 2026 no solo fue un éxito de convocatoria artística en el Estadio Municipal, sino que también sirvió como escenario para un importante acercamiento gremial y patrimonial. La Cooperativa Control Pisquero, reconocida por ser la más antigua en la historia de Chile, desplegó una participación estratégica que resaltó la vigencia y el valor cultural de la producción de pisco en el valle.
Durante la jornada inaugural del pasado 30 de abril, la cooperativa no solo marcó presencia con un stand institucional que se transformó en un punto de encuentro para los asistentes, sino que también participó activamente en los actos oficiales. Uno de los directores del Consejo de Administración, Félix Rodríguez, representó a la entidad en la ceremonia, subrayando el compromiso de la cooperativa con el desarrollo de los territorios rurales.
Alianza por el pequeño agricultor
El momento clave de la jornada se produjo tras la conversación entre Rodríguez y el alcalde de Punitaqui, Pedro Araya. Ambos líderes dialogaron sobre la necesidad de formalizar un trabajo colaborativo que permita a los agricultores punitaquinos rescatar y poner en valor su patrimonio vitivinícola.
Este acuerdo preliminar busca fortalecer la identidad de la comuna como un polo productor de excelencia, conectando la experiencia centenaria de la cooperativa con la mano de obra local. La meta es clara: asegurar que el legado de la vid siga siendo un motor de desarrollo económico y social para las familias del Limarí.
Cultura y tradición en el Estadio Municipal
El evento, que se extendió por tres días, logró amalgamar la historia agrícola con una propuesta de entretenimiento masiva. Mientras artistas como María José Quintanilla y Paskual y su Alegría hacían vibrar al público, y los ritmos urbanos de King Savagge convocaban a las nuevas generaciones, el folclore se mantenía firme con la participación de la Agrupación Danza Alborada y campeones nacionales de cueca.
Para la Cooperativa Control Pisquero, este evento fue la plataforma ideal para reafirmar que el pisco es mucho más que un producto: es una herencia que se defiende trabajando en terreno junto a los municipios y sus comunidades.

