- Los recintos asistenciales de La Serena, Coquimbo y Ovalle recibieron el sello simbólico para seguir avanzando en esta práctica altruista, ya que nacionalmente, aún 2.270 personas se encuentran en listas de espera.
El año pasado, 62 personas que anhelaban un trasplante tuvieron una nueva oportunidad de seguir viviendo junto a sus seres queridos. Y es que el 2025, la Región de Coquimbo se convirtió en la segunda con más donaciones de órganos y tejidos de todo el país, gracias a la solidaridad de 16 familias, que pese a estar pasando un momento profundamente doloroso, decidieron regalar vida.
Un gran ejemplo de ello ha sido Renata Riffo, quien lamentablemente falleció con tan solo 18 años y anteriormente había manifestado su voluntad de ser donante, la que fue respetada y autorizada por sus padres. Pese al dolor, Verónica y Michael han podido resignificar la pérdida de su hija gracias a la donación.
“Le dimos un nuevo significado a su partida y comenzamos a darle un propósito, por eso decidimos crear una fundación. No tenemos socios, solamente amigos que estamos participando y la idea es concientizar a la gente, crear conversaciones donde se planteen voluntades y que éstas sean respetadas”, expresó emocionada Verónica Martínez, madre de la joven donante y una de las impulsoras de la Fundación Renata Riffo, por la concientización respecto a la donación de órganos y tejidos, buscando “sanar el dolor desde el amor”.
En tanto, su padre, Michael Riffo, agregó que “a raíz de esta pérdida tan dolorosa, creamos esta fundación, que hoy día está presente en toda la región. Lo que hacemos es buscar espacios de conversación para poner el tema sobre la mesa acerca de la muerte, la donación y que las familias puedan conversar y decidir, de tal manera, que, si alguna persona fallece, sepan que es donante”.
En el Hospital de La Serena se estampó el primer sello de compromiso con la donación de órganos y tejidos, el que también recibieron los recintos asistenciales de Coquimbo y Ovalle, ya que juntos, han logrado que nos convirtamos en una región donante.
Al respecto, Ernesto Jorquera, Director del Servicio de Salud Coquimbo, destacó que “este compromiso de los tres hospitales también es un hito que reconoce el gran trabajo de los equipos para tener continuidad de donaciones durante las 24 horas, los 7 días de la semana, y poder pesquisar y analizar cualquier situación de un posible donante. Para que todo este proceso sea exitoso, se requiere una ardua labor interna y también tener contacto con las familias de los donantes, el que debe ser con la delicadeza y con el amor que también significa ese instante”.
El hospital de la capital regional cumple un importante rol estratégico de la donación, tanto en la pesquisa activa, como en la mantención clínica y la coordinación de potenciales donantes, especialmente de córneas, donde se han posicionado como centro acreditado de trasplante.
“Cuando las personas fallecen por criterio neurológico, existe la posibilidad de entregar vida a otras personas y ese proceso, es el que nosotros vivimos con los familiares o seres queridos de los donantes. Estamos muy orgullosos de este sello que recibimos y desde hace años, venimos trabajando fuertemente en mejorar nuestro desempeño en esta materia y eso ha sido un trabajo conjunto de los equipos clínicos, con los directivos y los encargados”, indicó Sara Palta, enfermera Supervisora de la Unidad de Paciente Crítico y encargada de Procuramiento de Órganos y Tejidos del Hospital de La Serena.
Pedro Rodríguez, enfermero Encargado de Procuramiento de Órganos y Tejidos del Hospital Provincial de Ovalle, recalcó que “este sello que nos entregaron tiene un enorme significado porque es un orgullo que nuestra región se haya posicionado a nivel nacional. Esto es una recompensa y también motivación para que los equipos sigan entregando una buena atención al paciente donante y su familia. Además, también es un incentivo para continuar con el procuramiento y mejorar aún más las estadísticas de lo que llevamos a la fecha”.
Cada 27 de septiembre, se conmemora en Chile el Día Nacional del Donante de Órganos y Tejidos, en memoria y homenaje a Pamela Toledo, niña de 12 años oriunda de Talca, quien, en 1995, manifestó a su familia el deseo expreso de donar sus órganos, convirtiéndose así, a su corta edad, en una ejemplar historia de generosidad y compromiso en el país.
La conmemoración regional buscó reiterar lo vital que resulta donar y también visibilizar el trabajo integrado de la Red Pública de Salud al respecto. El propósito también fue concientizar a la comunidad regional sobre el valor de la donación, visibilizar el impacto transformador del trasplante en la sobrevida y calidad de vida de los pacientes en lista de espera, reforzando la cultura de la conversación familiar en torno a este tema.
“Hemos ido mejorando la estrategia a través de los años, incluso nos ha servido para la curación de heridas avanzadas. Partimos el 2006, actualmente somos referentes regionales y también a nivel nacional, ya que recibimos a profesionales de otros establecimientos del país para formarlos y así puedan también instaurar unidades de procuramiento en otros recintos”, sostuvo Piara Espinosa, Subdirectora subrogante de Gestión del Cuidado del Hospital de Coquimbo, establecimiento que se ha destacado ampliamente por concretar 14 de las 16 donaciones de la región durante el año recién pasado.
Los resultados de donación a nivel regional han sido positivos. Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer respecto a la donación y se sigue necesitando de la solidaridad de las familias, más si consideramos que en Chile, aún 2.270 personas se encuentran en lista de espera para trasplantes de órganos y tejidos.
“La donación es pasar del dolor a la esperanza y es lo que requieren más de 2.000 personas que están esperando para tener un órgano. Esto debe ser un relevante tema de conversación con la familia. Hoy, hemos reconocido el trabajo de los profesionales que hay detrás de la labor que permite dar vida, dando ese abrazo que tanto necesitan los seres queridos de los donantes en momentos tan difíciles”, finalizó Karen Irribarra, Seremi de Salud de la Región de Coquimbo.

