Cuando las personas necesitan adquirir artículos para el hogar, regalos, elementos decorativos o productos de uso cotidiano, los denominados “malls chinos” suelen convertirse en una alternativa frecuente. Su amplia variedad de productos, precios accesibles y presencia en distintas ciudades del país los han posicionado como una opción de compra para muchos consumidores.
Asimismo, la necesidad de acceder a una fuente de ingresos estable lleva a numerosas personas a optar por empleos disponibles en diversos sectores del comercio, incluidos estos establecimientos.
Según un catastro realizado por la consultora Colliers, en Chile hay un total de 200 malls chinos, con un crecimiento anual de 25%. De acuerdo al estudio, la Región Metropolitana posee un 40% de participación de mercado a nivel nacional, y dentro de la capital la comuna de Santiago Centro concentra la mayor cantidad de oferta, con un total de 47 locales.
Hasta la fecha, no existe un registro específico sobre cuántos de estos comercios operan en la Región de Coquimbo. Al respecto, Carlos Orrego, presidente de la Cámara de Comercio y Turismo de La Serena, señaló: “En relación a los comercios que se instalan en su mayoría mall chinos nosotros no tenemos mayor antecedente del número de mall que están instalados en la región y tampoco en La Serena”.
Si bien existen denuncias y cuestionamientos sobre prácticas laborales en algunos establecimientos comerciales, las experiencias de los trabajadores pueden variar según cada empleador y contexto laboral.
Por ejemplo, en Chile el código del trabajo establece la obligación de contar con asientos para trabajadores en labores que lo permitan. Sin embargo, algunos empleados señalan que esta disposición no siempre se cumple. Javiera Tapia relata: “Nosotros solicitamos un silla que era lo básico para trabajar en un local, se lo pedíamos a nuestro jefe y él no accedía a esta demanda, por lo que estuvimos alrededor de dos meses sin una silla en la caja y no nos dejaba sentarnos en las horas laborales”.
Los espacios destinados al descanso y a la colación también forman parte de las experiencias reportadas por algunos trabajadores. La ausencia de lugares adecuados para alimentarse puede llevar al uso de espacios improvisados. En este sentido, Valentina González comenta: “Nosotros teníamos media hora de colación y el espacio no era apto porque un tipo camarín que los mismos jefes utilizaban”.
Según el informe emitido por la Dirección del Trabajo,durante 2025 se registraron 69.432 denuncias presentadas por trabajadores de nacionalidad chilena y extranjera. Las faltas en las condiciones laborales tratan de una problemática que puede presentarse en distintos ámbitos laborales y que continúa siendo un desafío para la fiscalización y el cumplimiento de la normativa vigente en el país.
En este contexto, el respeto a las condiciones laborales establecidas por la legislación constituye una responsabilidad transversal para todos los empleadores, independientemente del rubro o del origen de quienes desarrollan la actividad comercial. La supervisión de estas materias y la protección de los derechos de los trabajadores siguen siendo aspectos relevantes dentro del debate sobre las condiciones laborales en Chile.

